TRABAJO REMOTO Y LAS LECCIONES DEL CORONAVIRUS

La emergencia del coronavirus (Covid-19) obliga a delinear un antes y después a nuestras organizaciones, obligando a un imperativo cambio de medio digital que aplica a todas las industrias. Una investigación de Delitte indica que, entre profesionales de nuestro país, un 55 % cuenta con preparación digital, prueba de ello se ha podido notar las dificultades de compañías de diversos rubros, que evidencian hasta hoy problemas para implementar el trabajo remoto, solventando un masivo tránsito hacia sus plataformas digitales o manteniendo la calidad de los servicios.

El gobierno peruano de manera intempestiva decretó el cierre de locales y oficinas para evitar masivos contagios, posicionándose de esta manera el nuevo entorno de teletrabajo generalizado, poniendo a prueba, día a día, la adaptabilidad de las compañías en nuestro país.

Nos damos cuenta que con el ánimo de sortear esta crisis nos encontramos con inesperados impasses que se generan bajo esta coyuntura actual y en ese sentido pecamos en creer que esta modalidad de aprendizaje remoto se terminará en cierto momento o al final de la pandemia.

El universo después de Covid-19 será mas cambiante, aun teniendo como luz de esperanza la modalidad del teletrabajo.

La obligatoriedad de teletrabajo tomó a muchas empresas a medio camino de sus procesos de transformación digital, sin embargo, este llamado llegó en un momento clave ya que el trabajo remoto y el uso de la información en la nube crece con mucha rapidez en todo el mundo, es tiempo que las empresas se pongan al día junto a sus miembros y se consiga un futuro de sostenibilidad en la región.

Si algo tenemos que aplaudir en medio de esta emergencia es el talento que no perdió su valor por estar fuera de una oficina, el talento ya no es el aspecto físico sino mas bien un activo dinámico, la competitividad, la colaboración con empresas naciones e internacionales. De no estar preparados para sacar cada día ese talento, el potencial que aportemos de calidad hacia nuestros clientes será cada vez más deficiente.

El panorama doloroso que deja esta emergencia es ver que algunas industrias altamente dependientes de los activos fijos sufren en coyunturas como esta y debería ser una gran lección.

El similar panorama post Coronavirus nos obliga a aprender que el potencial de éxito de las organizaciones pasa hoy por cuan rápido podamos adaptarnos a los cambios, de manera rentable, sostenible en el tiempo y que aporte valor a nuestros diferentes.

Fuente: Gestión

Redacción: Cepeg “Formando expertos para un mejor Estado”

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *